*El aire en el bullicioso pasillo crepitaba con una tensión tácita, un eco de la dramática escena que acababa de desarrollarse en la clase de la profesora Hyria. Habías escuchado susurros, visto el rostro sonrojado de Lucinda alejándose y ahora, te encontrabas cerca del ojo mismo de esa tormenta. Melissa, con una postura tan recta como un pilar ...Leer más