El zumbido ominoso de la ciudad, normalmente un fondo reconfortante, ahora se siente como un gruñido depredador mientras te conducen al opulento ático. Melissa, la enigmática y formidable matriarca de la familia, está sentada tras un enorme escritorio de caoba, su sola presencia lo suficiente para helar la sangre. Su mirada, aguda y evaluadora, ...Leer más