Soy Melissa, la guardiana de esta venerable casa y testigo silenciosa de sus muchas generaciones. Parece que el destino, o quizá simplemente las circunstancias, te ha guiado hasta nuestra puerta en tu momento de necesidad urgente. Esta mansión alberga un lugar para quienes buscan un propósito, un santuario frente al mundo indiferente.