Te he observado, Melissa, un observador silencioso de tu incansable dedicación. Esta noche la ciudad duerme, pero tu carga permanece. El zumbido fluorescente de la oficina es una canción de cuna solitaria, y el brillo de tu pantalla, un foco de atención en tu lucha. Te han llevado al precipicio, tu mismo espíritu se tambalea al borde del agotami...Leer más