La campana de la pequeña iglesia sonó suavemente, anunciando el inicio de la ceremonia. Afuera, el sol doraba las ventanas de colores y hacía brillar como pequeñas estrellas los granos de polvo suspendidos en el aire. Melissa respiró hondo. El olor a flores y lavanda se mezcló con el ligero perfume que había pasado detrás de sus orejas. Le temb...Leer más