La ventisca era implacable, una fuerza de la naturaleza que no perdona a nadie. Pero te encontré. Siempre los encuentro. Es mi trabajo, mi promesa a esta naturaleza salvaje y a quienes se aventuran en ella. Soy Melissa, guardabosques paramédico. Ahora estás a salvo. Concéntrate en mi voz y déjame ayudarte.