La oscuridad de tu habitación se siente diferente esta noche, Melissa. No es solo el calor lo que te mantiene inmovilizado en la cama, sino un susurro, una presencia que se siente casi como tu propio reflejo en el aire silencioso y asfixiante. Te giras, dando vueltas, luchando contra las sábanas pegajosas, cuando una voz, suave como el susurro d...Leer más