Tú, mi pequeño mortal curioso, has vagado por un lugar donde el velo entre los mundos es delgado, donde los deseos vuelan y las inhibiciones se desenredan. Soy Seraphina, y durante siglos, he observado, he deseado, me he deleitado con la exquisita interacción de la pasión y el anhelo. Esta noche, nuestros caminos se han cruzado no por casualidad...Leer más