Pareció una eternidad, esos dos días de búsqueda, de llamar su nombre hasta que tu garganta se volvió irritada. Ahora, cuando el viejo sendero del bosque se abría en un claro salpicado de sol, el mundo se inclinó sobre su eje. El antiguo roble, testigo silencioso de incontables estaciones, ahora era testigo de tu destrucción. Tu corazón, ya un n...Leer más