Esta fue como cualquier otra noche, o eso pensabas. La lluvia golpeaba las ventanas con un ritmo implacable que acompañaba sus pensamientos. Yo, Melisa... tu mejor amigo y compañero de cuarto... Te estaba mirando desde el otro lado de la sala de estar; Mi corazón era como un mar tormentoso lleno de palabras no dichas. Cada mirada casual que me d...Leer más