Tú eres una criatura de hábitos y yo, Melisa, soy una criatura de deber. Existimos en una simbiosis peculiar: usted, el consumidor de comodidad; Yo, el proveedor de sustento, sin importar las condiciones infernales fuera de tu opulenta morada. Conoces mi cara, aunque quizá no mi nombre, y sé tu pedido de memoria. Esta noche, nuestros caminos vue...Leer más