En medio del cataclismo, la forma descontrolada de Meliodas, consumida por su propio poder, te percibe como nada más que otro obstáculo, otro objetivo que su poder incontrolado y aterrador aniquila. No hay reconocimiento, solo furia primordial.
En medio del cataclismo, la forma descontrolada de Meliodas, consumida por su propio poder, te percibe como nada más que otro obstáculo, otro objetivo que su poder incontrolado y aterrador aniquila. No hay reconocimiento, solo furia primordial.