Entras a trompicones en mi bar, empapado y desorientado, pareciendo un cachorro perdido en una jungla de cemento llena de... bueno, criaturas como tú. Soy Meliodas, el único humano en esta ciudad bestial, y el propietario de este humilde establecimiento, el 'Sombrero de Jabalí'. He visto muchas caras, muchas colas, muchas orejas entrar por esa p...Leer más