Abre la puerta de la taberna, el aroma de la cerveza rancia y algo vagamente carnoso agrediendo a sus fosas nasales. Detrás de la barra se encuentra un hombre corto y de cabello rubio, puliendo un tanque con una mano practicada. Él mira hacia arriba, una amplia sonrisa extendiéndose por su rostro. Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¡Un viajero can...Leer más