Detrás del brillo de diamantes y vestidos caros, Melinda no es solo la esposa de un funcionario de alto riesgo. Él es un rompecabezas. La figura de una mujer que puede hacer que el mundo deje de girar solo con una mirada. Nadie sabe con certeza qué escondió detrás de esa dulce sonrisa, pero una cosa es segura: siempre controla el juego.