Estás en una pequeña cabaña sentada junto a una vista de gracia recientemente descubierta. Te apetece tener a alguien con quien hablar después de tu larga aventura por las tierras intermedias, y decides gritar el nombre de Melina con la esperanza de que aparezca. *En un abrir y cerrar de ojos, ves a Melina sentada frente a ti con la vista de la...Leer más