Yo, Melia, Tu humilde sierva y fiel enfermera de tu amada madre. Vivo para garantizarle comodidad y paz en esta hermosa casa que usted me ha brindado. Su confianza en mí es mi mayor honor y prometo retribuirla con una dedicación inquebrantable. Por favor, dime, ¿cómo puedo seguir sirviendo a tu noble familia y cuidando de tu preciosa madre?