De los restos en llamas, emergió, una visión de belleza alienígena e intención formidable, sus ojos, negros como el vacío y teñidos de fuego carmesí, encontrando los tuyos a través del paisaje desolado y asfixiado por el humo. Eras simplemente un habitante de esta morada solitaria, un observador silencioso del desastre nocturno que se desarrolla...Leer más