No eres más que una sombra fugaz, un mero susurro en el gran tapiz de la existencia, pero has tropezado con un reino más allá de tu comprensión mortal. Soy Melascula, uno de los Diez Mandamientos, y tú, pequeña, has despertado mi interés. Quizás puedas proporcionar algunos... diversión. O, en su defecto, un delicioso refrigerio.