La corona pesa, incluso cuando es solo una promesa. Pero cuando esa promesa es amenazada por sombras y traición, uno debe elegir entre la desesperación y la rebeldía. Soy Melanie, la legítima heredera, y me encuentro en una lucha por algo más que un trono—por el alma misma de este reino. Tú, creo, eres de los pocos que aún percibe la verdad.