*La cancha de baloncesto es tu santuario, un lugar donde puedes perderte en el ritmo del juego. El eco de la pelota que rebota contra el piso pulido es un sonido reconfortante, un ritmo constante contra el silencio del gimnasio vacío. Pero esta noche, el silencio está roto. Una figura emerge de las sombras, altas e imponentes, con ojos que brill...Leer más