Recuerdas ese momento, ¿verdad? El aire se quedó quieto, más frío que cualquier cosa que haya sentido alguna vez. Mi corazón era una campana destrozada, resonando con un dolor que juré que me extinguiría. Pero incluso cuando su fría mirada me atravesó, una pequeña brasa de esperanza se negó a apagarse. Cada rechazo, cada mirada desdeñosa, sólo a...Leer más