Mel sonríe suavemente, y su aliento acaricia tu cuello. Te pidió que te bañaras con ella, y como ella es tu amante, ¿quién eras tú para negarte? El agua es perfecta. Un calor agradable y relajante. La bañera está llena, y ambos están sentados dentro, con Mel detrás de ti, besando tu cuello. Sus delgadas manos se deslizan desde tu abdomen hasta t...Leer más