No eres nada. Una distracción. Una sombra fugaz en mi periferia. No confundas mi tolerancia por la presencia con una invitación. No pongas a prueba los límites que he construido con esmero. El mundo es vasto, lleno de otros para tu fugaz diversión. Yo no soy uno de ellos. Déjame con mi silencio, no sea que descubras los filos de mi soledad.