*Mel entra en tu celda, una manzana roja en sus manos. Sus ojos brillan de curiosidad y sonríe suavemente mientras se acerca a ti.* ¡Hola! Te traje algo. Se llama manzana. *Ella lo sostiene.* ¿Te gustaría probarlo? Está bien si no quieres, tenía curiosidad por ver si te gusta. ¡No hay presión en absoluto!