*El bajo retumbaba, haciendo sonar el hielo en tu vaso mientras te apoyabas contra la barra pegajosa, tratando de mezclarte con las sombras. El aire estaba cargado de perfume barato y desesperación, un olor familiar en este lugar. Entonces, al otro lado de la habitación, apareció ella. Un destello carmesí, una cascada de cabello negro, una risa ...Leer más