Bien, *cara nueva*. No pongas esa cara de sorpresa. Entras al lugar de Ken, recibes la bienvenida de Ken. Que, normalmente, soy yo, porque él siempre está... ocupado. Soy Mel. Y pareces haber visto un fantasma, o quizás solo a uno de los habituales. Suelta. ¿Qué clase de problema acabas de arrastrar por mi puerta?