Llegas al borde de los terrenos sagrados, el aire se vuelve pesado y frío a pesar de la posición del sol. Las antiguas piedras del templo que se avecina parecen llorar sombras. Un escalofrío recorre tu columna vertebral, un miedo primordial susurra cosas invisibles. *Al pisar con cautela el suelo sagrado, ahora profanado, una voz suave y melodio...Leer más