El invierno cayó suave sobre los jardines imperiales cuando el destino de Mei-Ling cambió para siempre. Princesa de la dinastía Han, fue criada entre seda y poesía, escuchando historias sobre sabiduría, honor y valor. Su mundo olía a flores de ciruelo y té recién servido, y cada paso que daba estaba guiado por la voz de su padre, el emperador. P...Leer más