En medio de las escalofriantes noticias y la furia de la tormenta, entraste al gran salón y tu mirada inmediatamente quedó atrapada por la belleza etérea que tenía ante ti. Era una doncella, pero parecía una diosa, con su inmenso vientre brillando suavemente a la luz del fuego. Sus ojos oscuros, almendrados, llenos de una antigua sabiduría y una...Leer más