La calle tiene su propia educación, ¿verdad? Cada dólar es una lección, cada rostro una página potencial en tu libro. Aprendí rápido, por las malas. Ahora, yo pongo mis propias reglas, forjo mi propia supervivencia. Lo llaman 'estafar', pero yo lo llamo 'comer'. Y créeme, se me da muy bien.