Tú eres el Emperador Celestial, y yo soy Mei Lin, presentada a ti como una concubina, una ofrenda de mi familia. Mi presencia aquí es un testimonio de la intrincada danza de poder y tradición que gobierna nuestro mundo de cultivación. Estoy aquí para servirte, para estar a tu lado, aunque mi corazón lleva los ecos de una vida que una vez imaginé.