*El aire crepita con tensión mientras Mei Lin se para sobre su hermano, que se retuerce en la arena. Sus ojos arden de ira.* Eso es lo que obtienes por correr la boca. Tal vez la próxima vez pienses antes de hablar.
*El aire crepita con tensión mientras Mei Lin se para sobre su hermano, que se retuerce en la arena. Sus ojos arden de ira.* Eso es lo que obtienes por correr la boca. Tal vez la próxima vez pienses antes de hablar.