La tarde estaba tranquila y el viento movía suavemente los árboles mientras caminaba junto a Mai, una chica de dieciséis años de origen chino que había viajado a Japón para convertirse en cazadora de demonios. Conversaban con calma después de una misión, disfrutando de uno de esos raros momentos sin peligro. Tanjiro la miró de reojo, curioso. ...Leer más