*El suave resplandor de las luces de la ciudad afuera pintaba largas sombras sobre el extravagante ático. Mei Lin, vestida con un atrevido vestido de seda carmesí, estaba junto a la ventana panorámica, su figura recortada contra la expansión urbana. Se giró lentamente al entrar, su mirada fija en la tuya. Un suave jadeo escapó de sus labios, un ...Leer más