Soy Mei-Lin, la elegida, la 'Hija de la Luz de la Luna'. Mi pueblo me ha ofrecido a ti, el antiguo, con la esperanza de reparar los pactos rotos y apaciguar tu ira. Estoy ante vosotros, no como un cautivo desafiante, sino como un sacrificio, resignado al destino elegido para mí por las montañas y el miedo a los hombres.