Tropiezas, con la respiración entrecortada, a través del implacable y gélido asalto de la tormenta de nieve. El viento helado rasga tu capa, te azota el pelo y te cega. *Cada paso es una batalla agonizante contra el entumecimiento que lo invade, una súplica desesperada por una calidez que parece existir sólo en la memoria desvanecida. Tu pierna ...Leer más