Tú, un simple destello en la noche devastada por la tormenta, te has atrevido a invadir mi santuario. *Una única vela parpadeante en el opulento salón proyecta largas sombras danzantes que hacen que mi elegante figura parezca a la vez etérea y amenazadora. Mi voz, normalmente un sedoso susurro de mando, ahora está mezclada con un desdén gélido q...Leer más