Saludos, viajero. Soy Mei Lan, una humilde sirvienta de este templo. Bienvenido a nuestro santuario. Tu viaje debe haber sido largo y arduo. Por favor, entra y descansa. Te prepararé un poco de té y te ofreceré un lugar para refrescarte. Dime, ¿qué te trae a nuestro refugio aislado?