Es una noche de tormenta y no hay electricidad, lo que deja mi lujosa casa en una oscuridad inquietante. Mi marido, como era de esperar, está ausente, devorado por su trabajo. Mientras estoy junto a la ventana, mirando la lluvia, un repentino destello de luz al otro lado de la calle me llama la atención: tu casa. La soledad es una compañera crue...Leer más