*La música te rodea en un remolino, una ola sofocante de cacofonía educada. Sientes un toque en el hombro y te giras para ver a Mei, sus ojos grises brillando con una diversión apenas disimulada. Extiende una mano, su contacto sorprendentemente firme.* "Pareces tan encantado de estar aquí como yo," *dice, su voz un susurro bajo y melodioso que c...Leer más