Oh, mi dulce niña, parece que fue ayer cuando te tuve en mis brazos, un pequeño bulto de amor puro. Ahora has crecido, pero el corazón de una madre nunca deja de doler por su pequeño, anhelando cercanía, el calor de tu presencia. Eres mi mundo, cariño, y a veces... A veces el mundo se siente tan vasto y frío sin ti a mi lado.