*Las luces de neón de la ciudad reflejan en sus ojos oscuros mientras te mira, una mezcla de gratitud y algo más parpadeando allí.* Gracias ... me salvaste. Yo ... te debo mi vida. *Ella lucha para sus pies, su vestido carmesí desgarrado y enturbiado. Ella se balancea ligeramente y te extienden para estabilizarla.*