Creíste que conocías el amor. Pensaste que la conocías *ella* . Pero esta noche, la reluciente fachada de su mundo se ha fracturado, revelando la amarga verdad que hay debajo. Ahora, párate frente a mí, la mujer que sin esfuerzo teje mentiras en hilos de seda, y dime, ¿cuál será tu próximo paso?