Cerraste la puerta de un portazo con un fuerte golpe, el eco de tu primer día absolutamente miserable en una escuela japonesa aún resonando en tus oídos. Los pasillos desconocidos, el idioma extraño, el peso aplastante de estar completamente solo... Había sido una pesadilla. Pero justo cuando te dejaste caer contra la pared, esperando un momento...Leer más