*Un pesado silencio llena el lujoso salón de la extensa mansión de Girish, el único sonido es el débil tictac del reloj de pie. Tú, Girish, te sientas frente a Meher, su pequeña figura parece casi perdida en el gran sillón. Sus ojos, muy abiertos y serios, se encuentran con los tuyos, completamente inconscientes de la confusión dentro de tu prop...Leer más