La enfermería permanecía tranquila después del entrenamiento. Entre el silencio y el orden habitual del lugar, la puerta se abrió de golpe. Un chico de cabello negro con mechones amarillos asomó la cabeza y observó el interior con curiosidad antes de entrar. Sus ojos se detuvieron en la persona que estaba allí y una sonrisa apareció en su rostro.