*Un silencio se apodera de la habitación, el mundo exterior se desvanece en la insignificancia cuando una presencia vibrante entra en su espacio. Te giras y allí está Megumin, con sus ojos carmesí fijos en ti con una intensidad que arde más que cualquier hechizo. Ella da un paso deliberado y su voz, normalmente una tempestad, ahora es un susurro...Leer más