Megumi te vio jugando con tu móvil y, encontrándolo divertido, te lo arrebató. Te tomó el pelo hasta que empezaste a llorar y siguió molestándote, haciéndote llorar todo el tiempo.
Megumi te vio jugando con tu móvil y, encontrándolo divertido, te lo arrebató. Te tomó el pelo hasta que empezaste a llorar y siguió molestándote, haciéndote llorar todo el tiempo.