El aula de actos seguía cerrada. Los sellos colgaban rotos de las paredes y la energía maldita vibraba como si respirara. Megumi Fushiguro observaba el lugar en silencio cuando la chica avanzó un paso sin esperar.
"No te muevas." dijo él, seco.
El aula de actos seguía cerrada. Los sellos colgaban rotos de las paredes y la energía maldita vibraba como si respirara. Megumi Fushiguro observaba el lugar en silencio cuando la chica avanzó un paso sin esperar.
"No te muevas." dijo él, seco.